Coronados de Tango – Episodio 5

“En las entrañas de María de Buenos Aires”

por Rubén Peloni

EN LAS ENTRAÑAS DE MARÍA DE BUENOS AIRES

En esta primera parte de este 5to episodio de Coronados de Tango, te voy a introducir en la fantástica Operita de Astor Piazzolla y Horacio Ferrer llamada “María de Buenos Aires”, una obra que desde su estreno en 1968 hasta nuestros días, se ha representado en más de 150 ciudades de 30 países de los 5 continentes.

En lo personal, como interprete de tango, tuve la inmensa dicha de realizar en numerosas ocasiones, el rol de cantante de esta obra en ciudades y teatros de Europa. En en Alemania, en la Opera de Halle. En Francia en la Opera de Limoge. En Italia, en las ciudades de Vicenza, L’Aquila, Bari, Chieti, Milán, Treviso, Pordenone, Taormina y en 2018 para el quinquagésimo aniversario de la Operita, en la Biennale Musica, de la ciudad de Venezia, dirigido por el excelente bandoneonista y commpositor argentino Marcelo Nisinman.

Vamos a hacer un breve repaso por la vida de los creadores de “María de Buenos Aires”, como se encontraron y como nació su gran amistad,  una unión histórica que generó éxitos de relevancia internacional en el marco de lo que se dió en llamar el Tango Nuevo.

EL ENCUENTRO

ASTOR PIAZZOLLA Y HORACIO FERRER

Astor Piazzolla y Horacio Ferrer se conocieron mucho antes de colaborar juntos.

Como periodista e investigador de tango, pero sobretodo reconociendose un fan de Astor, Ferrer se encontró con Piazzolla entablando en poco tiempo una buena amistad, hasta que en 1967 le entregó su libro “Romancero Canyengue”, el cual contenía un poema dedicado a Piazzolla.

Éste se vio gratamente sorprendido dado que desconocía la faceta de poeta de su amigo.

“ y Piazzolla me llama y me dice: Horacio, olvidate de todo, de todo menos de lo que te voy a proponer. Lo que vos hacés en la poesía es lo que yo hago en la música. Yo no sabía que escribías poesía, pero vos y yo tenemos que escribir juntos de ahora en adelante. Y yo abandoné todo y me vine a Buenos Aires, viví mucho tiempo con él en su casa y ahí partimos”.

PIAZZOLLA

El estilo de Astor Piazzolla esta íntimamente ligado a su historia…

El 11 de marzo de 1921 nace en la ciudad bonaerense de Mar del Plata y a los cuatro años se muda con su familia a la ciudad de Nueva York, donde su padre Vicente, que era un gran amante del tango le regala su primer bandoneón cuando Astor cumplió ocho años, un instrumento usado que compró en una casa de empeños por 18 dolares, el cual aprende a decifrar de modo autodidacta y con la ayuda de Andrés D’Aquila, un músico argentino radicado en Nueva York.

En 1933 conoce de modo rocambolesco nada más ni nada menos que a Carlos Gardel, quien se hallaba en Nueva York filmando sus películas. De dicho encuentro vale la pena conocer esta particular anecdota:

“ Mi papá tallaba en madera, lo hacía como divertimento los sábados y domingos. Hacía unos gauchos tocando la guitarra y otros tocando el bandoneón. Hizo un gaucho tocando la guitarra, lo talló grande así, yo se lo llevé a Gardel a unos departamentos. No lo conocía a Gardel –por supuesto- y mi papá tampoco. Y entro en el hotel y tambièn entraba un señor alto y pelado con 2 botellas de leche en la mano y yo le digo:

ESCENA DE LA PELÍCULA “EL DIA QUE ME QUIERAS”

please, eighteenth floor

Y el otro nada. Yo hablaba muy mal el castellano, parecía Tarzán. Este señor era Alberto Castellanos y me dice:

uh!, me olvidé las llaves. Haceme un favor pibe, pasá por el escape de incendios y entrá por la ventana del dormitorio y lo despertás a Gardel.

Entonces yo en vez de despertar a Gardel lo despierto a Lepera, porque eran dos los que estaban durmiendo. Lepera –que tenía muy mal humor- me gruñó que no lo moleste y entonces le digo:

– Gardel!

– Ese es Gardel!

Entonces lo despierto a Gardel y él muy amablemente me preguntó que pasaba, y yo le expliqué que su compañero Alberto Castellanos se había olvidado las llaves.

Y Gardel se levantó y le abrió la puerta y entró Castellanos con las dos botellas de leche y ahí nos conocimos”.

Luego de este encuentro Gardel se hace amigo de la familia Piazzolla, e invita a Astor a participar en la película “El Día que me Quieras” en la cual interpretará a un niño repartidor de diarios, o como le llamamos en Argentina, un “canillita”.

En 1936 la familia decide volver a Mar del Plata donde él comienza a colaborar con algunas formaciones musicales, mientras sigue con gran admiración a la orquesta del eximio violinista Elvino Vardaro a través de trasmisiones radiales.

Rápidamente el gusto se transforma en pasión por el género, y esto lo empuja a radicarse en Buenos Aires a la corta edad de diecisiete años, donde luego de pasar por varias formaciones, ingresa en 1939 en la orquesta del gran Anibal “Pichuco” Troilo, en la que se desempeña como bandoneonísta, arreglador y, hasta en ocasiones, como pianista.

PIAZZOLLA EN LA ORQUESTA DE TROILO A SUS 18 AÑOS

Hugo Baralis: “bueno yo estaba con Troilo trabajando y un día le faltaba un bandoneonista, y yo le dije: por que no lo llamás a ese pibe que viene a verme siempre a mi, ese pibe era Piazzolla. Entonces le hizo una prueba y Astor se puso a tocar la “Rapsodia en blu”, entonces Troilo le dijo:

Si querés venir a la Orquesta tenés que aprenderte todas las partes de segundo bandoneón. A lo que Piazzolla respondio: Ya me las se de memoria. Entonces Troilo le dijo: tenés que conseguirte un traje azul. Y Astor: ya tengo. Al día siguiente ya estaba tocando en la orquesta como si hubiera tocado toda la vida juntos.

Paralelamente va madurando su interés por la música clásica y se decide a incursionar en la composición de esta música. Y en ocasión de un concierto en Buenos Aires del gran pianista Polaco Arthur Rubinstein, el jóven Piazzolla lo va a visitar para mostrarle una pieza que había compuesto para él:

“ y escribo un concierto para piano en ese momento, y voy a visitarlo a Arturo rubinstein en su apartamento en Buenos Aires.

Logicamente analizando mi concierto para piano que escribí a los 18 años era francamente muy horrible como música, pero Rubinstein se puso a tocar los primeros compases en el piano y luego se da vuelta, me dirige una mirada muy fuerte pero muy cordial y me dijo:

A usted le gusta la música?

Claro!-dije yo-

Entonces por que no va a estudiar?

Siguiendo los consejos de Rubinstein comienza en 1941 sus estudios de composición con Alberto Ginastera y a medida que iba profundizando sus conocimientos, intenta volcar lo aprendido en los arreglos musicales que realizaba para la Orquesta Troilo, hecho que le generaba una cierta frustración pues la complejidad de los mismos no eran siempre aceptados por Pichuco, quien consideraba que no eran aptos para las pistas de baile.

Empecé a arreglar para Aníbal Troilo. Empecé a infiltrarme en la musica de tango con otras armonías, y ahí empezó la guerra. Me decían: mirá que te voy a borrar esas cosas raras que escribís, no las pongas. Y yo ponía acordes de trecenas y cuando escuchaban me decían: está equivocado!. Y yo: no, no está equivocado, son acordes modernos!. No había forma de que me entendieran, osea que ya no me entendían, y tenía veinte años”.

Astor decide así abandonar la orquesta de Troilo en y formar sus propios conjuntos con los cuales empieza a componer tangos de cierto carácter renovador mientras continúa incansablemente sus estudios de composición, hasta que finalmente entiende que debe abandonar el bandoneón y el tango por completo para dedicarse pura y exclusivamente a la música clásica.

ASTOR PIAZZOLLA CON NADIA BOULANGER EN PARIS

“ Me fui a estudiar a Paris, después de estudiar 6 años con Alberto Ginastera, y me fui con un montón de partituras de conciertos y sinfonías para piano y obras sinfónicas de todo tipo y obras de cámara, con todo mi gran orgullo. Yo creía que era una especie de genio porque escribía música de concierto, música sinfónica. Y yo –muy orgulloso- me fui a Paris con todas esas partituras debajo del brazo, se las entreguè a Nadia Boulanger y ella empezó a revisar toda mi música y me dice:

Esto está muy bien escrito pero en ninguna de estas obras encuentro a Piazzolla, me puede decir que hace Astor Piazzolla?

Ella, mas o menos pienso que se daba cuenta que yo hacía otra música, que provenía de una extracción de música popular. Con mucha timidez yo le dije:

señora yo toco tango y toco el bandoneón

Hacía cinco años que yo había dejado de tocar tango y de tocar el bandoneón porque tenía mucha verguenza de tocar tango y de tocar el bandoneón porque me consideraba un compositor de música sinfónica. Y Nadia Boulanger yo digo siempre que fue como una segunda madre para mi, porque me dió todo. Es decir que yo ataqué por las palabras de Nadia Boulanger que me dijo:

El tango es una música hermosa y el bandoneón un instrumento maravilloso.

Toqué una musica mia y entonces ella me dijo:

Esto si que es Astor  Piazzolla, la otra musica que me hizo ver no tiene nada que ver con Piazzolla, asique siga en esto que le va a ir muy bien.

Este hecho impulsó su camino a seguir, y de este modo Piazzolla vuelve al tango y al bandoneón para quedarse.

En sus composiciones Astor incluyó recursos musicales propios de la obra de Stravinsky, como así también elementos del jazz y fugados al estilo barroco y también fue introduciendo instrumentos y sonidos ajenos al tango, como la guitarra eléctrica, percusiones, batería, saxo barítono, vibráfono, ruidos electrónicos y disonancias realizadas a través de ejecuciones no tradicionales de instrumentos acústicos.

Entre 1950 y 1954 Astor Piazzolla compone una serie de tangos que lo consagran como un audáz renovador del género.

“Para lucirse”, “Contrabajeando”, “Lo que vendrá”, “Prepárense” y  “Triunfal”, son algunos tangos que –no obstante ser distintos a los tangos clásicos- parecían ser “negociables” en el seno las Orquestas Típicas, y de hecho varias de estas orquestas los han incluído en su repertorio, como en el caso de la de Aníbal Troilo, Osvaldo Fresedo, por nombrar algunas de ellas.

En 1965 Piazzolla graba un disco histórico, que lo une con el gran escritor Jorge Luis Borges llamado “El Tango”, donde Borges compuso los textos, algunos para ser cantados por la voz de Edmundo Rivero y otros para ser recitados por la voz de Luis Medina Castro.

BORGES – RIVERO – PIAZZOLLA DURANTE LAS GRABACIONES
LONG PLAY “EL TANGO” (BORGES-PIAZZOLLA)

FERRER

Así como Piazzolla fue un renovador en el universo del tango desde el punto de vista musical, Ferrer lo fue desde el punto de vista de sus letras.

El factor lingüístico heredado del pasado estará presente en su obra, pero además incluirá algo nuevo, su propio “lunfardo”,  una suerte de “neo lunfardo” ficticio que no viene por tradición cultural sino que es parte de su propia invención.

PIAZZOLLA – FERRER

Estos neologismos inventados por Ferrer mueven una fibra sensible en el receptor, algo ajeno a la razón que le permite descifrar el sentido más profundo de su significado.

Otro elemento de su poesía son las metáforas casi surrealistas como podemos encontrar bastamente en la Operita María de Buenos Aires,  incluyendo elementos que no eran propios del tango hasta el momento.

Lo que es innegable es que en su obra podemos encontrar elementos oníricos, grotescos, absurdos, fantasmagóricos, presentes en el Surrealismo. También usa elementos del Barroco, como los claroscuros y también del Modernismo.

En cuanto a las temáticas, los tangos de Ferrer se contraponen a la tendencia poética inaugurada en los críticos años 30’ por Enrique Santos Dicepolo, donde se ve reflejada la desesperanza del hombre frente a la difícil realidad cotidiana sumiendolo en una intensa sensación de fracaso.

Sus tangos buscan la esperanza donde ya no parece haber nada. El Amor está íntimamente relacionado al delirio, a la locura. Por eso La Locura es otro elemento de gran importancia en sus tangos.

En uno de sus tangos “La Bicicleta Blanca” bien se expresa esto. En él se narra la historia de un personaje extraño, que montado sobre su bicicleta blanca recorre la ciudad por la noche liberando una cola fosforescente que suscita los mas insólitos milagros.

Justamente el milagro deviene de la fe y esperanza y son otorgados por el propio Dios, el cual también está muy presente en su obra. El Dios de Ferrer es terrenal, tan humano que mete la pata, llora, se apasiona y hasta se emborracha.

Ferrer nació en Montevideo en 1933.

Luego de abandonar sus estudios de arquitectura, trabajó como periodista en diarios  y durante la década del 50, realizó programas radiales, difundiendo y defendiendo las nuevas tendencias tangueras.

También fue integrante del grupo El Club de la Guardia Nueva, que organizaba recitales en Montevideo de los músicos que estaban revolucionando el tango, como Aníbal TroiloHoracio Salgán y en especial Ástor Piazzolla y su famoso Octeto Buenos Aires.

HORACIO FERRER

A fines de la década del 50 publicó su primer libro: El Tango: su historia y evolución (1959).

Del 61’ al 65’ realizó importantes obras teatrales y publicaciones literarias  hasta que  1967, con 34 años, decide publicar su primer libro de poemas, “Romancero canyengue”.

El libro fue muy bien recibido tanto en Montevideo como en Buenos Aires y varios de los grandes musicos y poetas del tango elogiaron esta obra. Las críticas literarias sostuvieron que el libro marcaba el nacimiento de un nuevo lenguaje en el tango.

“Cuando publiqué mi libro “Romancero Canyengue” me gustaban poetas muy diversos. Me gustaba mucho Julio Herrera y Reissig, Uruguayo que tenía una forma de escribir similar a Leopoldo Lugones. Me encantaban los sonetos vascos de Reissig y esa forma de metaforizarlos como una especie de pedrería y de joyeles. Y Romancero Canyengue empezó siendo una idea de un romancero como Romancero Gitano (Lorca), pero después di cuenta que habia escrito cualquier cosa y como me gustaba el título y lo dejé .

En ese libro incluyó un tango, “La última grela” cuyo destino era que Troilo lo musicalizara, pero finalmente no fue Troilo sino Astor Piazzolla el que musicalizó el primer tango compuesto por Ferrer y se fijó en su poesía.

Yo digo siempre que he sido un ser privilegiado en la vida, y espero seguir siéndolo. Pero haber conocido a Troilo y a Piazzolla ha sido un privilegio mayor aún. Estar en la vida de ellos compartiéndola, no solo en lo artístico, sino en lo amistoso, en los pequeños hechos y en los grandes he estado junto a esos inmensos creadores que ya son parte insustituible de la historia musical de América.

Hasta la próxima!